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5 de febrero de 2015

Nutella, un vicio confesable

El calendario está lleno de "días mundiales", de los hay para todos los gustos y ocasiones: Día Mundial de la Radio, Día de π, Día Internacional de la Paz... pero quizá el de hoy sea el más dulce de todos. Hoy, 5 de febrero, se celebra el World Nutella Day o, lo que es lo mismo, el Día Internacional de la Nutella. 

Una iniciativa que, curiosamente, no ha partido directamente de Ferrero (aunque estarán encantados con ella), la empresa que comercializa el producto, sino de un grupo de fans amantes de esta crema italiana. Sin duda, una excusa más para atacar el bote de Nutella, como hace Nanni Moretti en "Bianca".




La historia de la Nutella empiezó en 1946, cuando Pietro Ferrero, un pastelero del Piamonte, creó una receta a base de chocolate y avellanas llamada "giandujot". Era una masa sólida que, poco a poco, se fue convirtiendo en una crema fácil de extender, llamada supercrema; era el germen del actual producto. 

Ya en 1964, Michele, el hijo de Pietro Ferrero, renovó la receta paterna, le cambió el nombre y empezó a comercializarlo a gran escala: había nacido la Nutella. Pero no fue hasta mediados de los 90 que aterrizó en España para quedarse.  

Desde entonces, este dulce ha hecho las delicias de grandes y pequeños que la han comido con pan, en elaboradas recetas, en locales especializados o, incluso, a cucharadas. 


19 de enero de 2015

Torta rustica vegetal, plato ligero a la italiana


"-Stasera, signore, però famo una roba leggera… un brodetto, un brodetto veggetale.
-Sì, però col parmiggiano!" 


Son palabras de una escena de “Pranzo de Ferragosto”, una comedia “alla italiana” dirigida por Gianni di Gregorio en 2008. La película, ambientada en el centro de Roma, cuenta la historia de Gianni, un hombre que, durante unos días, convive con cuatro ancianas de fuerte personalidad a las que cuida y alimenta.

Gianni les ofrece a sus huéspedes un plato ligero a base de vegetales en el que, como recalca una de ellas, no debe olvidar el parmiggiano, el queso italiano por excelencia. Son precisamente las verduras y el parmesano los ingredientes principales de esta torta rustica vegetal.

Pero la receta puede ser tan variada como quienes vayan a comerlo y admite todos los ingredientes que se quieran incluir: desde speck, un tipo de jamón ahumado muy consumido en Italia, hasta patatas, espinacas o alcachofas, pasando por todos los tipos de queso o fruta.

En este caso, se ha escogido una torta rustica vegetal con pimiento, calabacín y cebolla. Un buen segundo plato y óptimo para las cenas, que se puede servir templado o frío.


Ingredientes (para 4 personas)

  • Masa de hojaldre
  • 1 pimiento verde
  • 1 calabacín
  • 1/2 cebolla
  • 2 huevos
  • 30 gr. de queso parmesano
  • 50 gr. de mozzarella fresca
  • 6 tomates cherry
  • Aceite
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Agua

Elaboración

Precalienta el horno a 170º. 
Corta las verduras en trozos pequeños. Pon aceite en una sartén y pocha la cebolla. Cuando esté blanda, incorpora el pimiento y, después, el calabacín. Añade un poco de agua, sal y pimienta negra al gusto. 

Mientras se fríen las verduras, bate dos huevos y añádeles el queso parmesano. Mezcla hasta que quede una masa homogénea. Retira las verduras de la sartén y recuerda que deben quedar un poco crudas. Después, desgrásalas.

Corta la mozzarella y los tomates cherry por la mitad. Extiende la masa de hojaldre en una bandeja redonda para horno. Mezcla las verduras con los huevos y el parmesano. Vierte la mezcla sobre la masa de hojaldre. Decóralo con la mozzarella y los tomates. 


Hornéalo durante 18 minutos a 170º, por arriba y por abajo. Después, déjalo en el horno 5 minutos más y a la misma temperatura, pero solo con la parte de arriba encendida. Déjalo enfriar 10 minutos y sirve.



Por si acaso os ha picado la curiosidad por la película "Pranzo di Ferragosto", aquí va el trailer.



12 de noviembre de 2014

Cuando los espaguetis no son solo comida...

La cocina es un elemento más de la cultura y, como tal, aparece representada en muchas películas. De entre los platos italianos, quizá el que nos ha dejado mejores momentos cinéfilos han sido los espagueti. Un plato que ha llegado a convertirse en "personaje"... 

"Un americano... de Roma" (1954)

"Macaroni! …uhm… macaroni! Questa è robba da carettieri. I nu' mangio macaroni, io so' americano... (...) Macaroni... m'hai provocato e io te distruggo, macaroni! I me te magno!"

Alberto Sordi y su plato de espaguetis se han convertido en un emblema de Italia: no hay puesto de souvenirs o restaurante para turistas que se precie en el que no aparezca su foto. La película cuenta la historia de Nando, un joven obsesionado con los americanos a los que conoce por las películas. En la escena en cuestión, trata de imitar sus costumbres culinarias, aunque, al final, acaba devorando el plato de pasta, pero ¿quién no lo haría? 




"Se7en" (1995)

"Hay siete pecados capitales: la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la soberbia, la lujuria y la envidia"

Dos detectives (Morgan Freeman y Brad Pitt) investigan un caso con un asesino un tanto particular: para sus crímenes, sigue un patrón basado en los siete pecados capitales. Esa es la premisa de uno de los thrillers más conocidos de los 90. En este caso, nos encontramos con unos "espaguetis asesinos"... En la primera escena del crimen que visitan Pitt y Freeman, se encuentran a un hombre obeso que, según el forense, ha sido torturado y obligado a comer numerosas latas de espaguetis. Es la gula... 



"El apartamento" (1960)

"-El espejo... se ha roto.
 -Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento."

Cual rey Midas del cine, todo lo que tocaba Billy Wilder se convertía en éxito y "El apartamento" no fue una excepción. Esta película, protagonizada por Jack Lemmon y Shirley McLaine, ganó cinco Oscar: al Mejor director, al Mejor montaje, a la Mejor película, a la Mejor dirección de arte y al Mejor guion original. En este caso, un cantarín Lemmon prepara la cena para McLane: unos espaguetis que cuela en el fregadero con una raqueta de tenis. 




"Goodfellas" (1990)

“Desde que tengo memoria siempre quise ser un gángster”

Con esa frase empieza "Goodfellas" (que en castellano tradujeron como "Uno de los nuestros"), la que -dicen- es la mejor película de mafiosos desde "El Padrino". En esta película, la comida italiana simboliza la vida extravagante de los miembros de la mafia.  Aquí, nuestro protagonista se queja porque no le mandan comida decente, como unos "espaguetis con salsa marinara". 

Atención! Cuidado al spoiler! El vídeo es del final de la película! 



Pero la lista de películas de gángster en los que sale comida italiana podría ser interminable... ¿quién no recuerda a algún mafioso comiendo pasta mientras que hace sus "negocios"? Por cierto, en este enlace podéis encontrar la receta de la salsa para la pasta que usan en "El Padrino". 

"La dama y el vagabundo" (1955)

"En toda la historia del mundo hay algo que el dinero no ha podido comprar jamás... el movimiento de la cola de un perro"
¿Qué ocurre si juntamos dos perros, música romántica, un mantel de cuadros, una vela y un plato de espaguetis? Tendremos uno de los besos más famosos de la historia del cine. Reina, un cachorro de cocker spaniel, y Golfo, un perro callejero, se enamoran en esta dulce escena, que nos devuelve la infancia, y que logra que, por unos momentos, olvidemos que son animales y, simplemente, sonriamos. 



"Come, reza, ama" (2010)
"A lo mejor, podría escribir sobre una mujer que se va a Italia a aprender italiano y titularlo 'Carbohidratos y conjugaciones'" 
La eterna "novia de América" (aunque a sus cuarenta y tantos ya podríamos empezar a llamarla "esposa") nos invita a recorrer Italia, India e Indonesia -donde come, reza y ama, respectivamente-, en esta película que no será recordada como una de las mejores de Julia Roberts. De lo mejorcito, esta escena en la que la Roberts devora un plato de espaguetis...

Pd: También podríamos hablar del spaghetti western, un subgénero que estuvo de moda en los años 60 y llamado así porque tenía su origen en Italia. Pero eso lo dejamos para otro día... 

20 de marzo de 2013

El helado... ¿italiano?

Mientras bajaba por la escalinata de Piazza di Spagna, la princesa Anna (o, lo que es lo mismo, Audrey Hepburn) comía un helado. Minutos después llegaba su caballero, el apuesto periodista Joe Bradley (Gregory Peck), y juntos paseaban en Vespa por las calles de la Ciudad Eterna. 


Es una de las escenas más significativas de la oscarizada "Vacaciones en Roma", pero, ¿quién no ha emulado a la protagonista de la película y ha probado un gelato mientras recorría alguna ciudad italiana? 

El 24 de marzo se celebra la I Jornada Europea del Helado Artesanal. Una iniciativa que busca "contribuir a la promoción de este producto y al desarrollo de la tradición gastronómica del sector", en palabras de la Declaración del Parlamento Europeo que aprobó la celebración de este día. Un evento que se celebra a la vez en varios países, como Italia, España, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Holanda, Portugal y República Checa. 

El helado forma, junto con la pasta y la pizza, el triángulo de los productos típicos italianos. Se calcula que, en 2011, había casi 37.000 heladerías a lo largo de la Bota y es considerado como el postre favorito para un 73% de los italianos. 

El mito nos cuenta que este alimento nació en Italia, pero algunas fuentes lo sitúan un poco más lejos, en China, donde se mezclaba la nieve con miel y frutas. Algo parecido ocurría en la corte de Alejandro Magno y durante el gobierno del emperador romano Nerón, que hacía llevar la nieve de los Alpes. Los cocineros árabes de los Califas de Bagdad también realizaban mezclas de nieve con zumos de fruta, a lo que llamaron "sharbets" (origen de la palabra "sorbete"). 

El origen del helado parece no estar en Italia, pero sí fue este país el que lo hizo conocido en el mundo occidental, lo que explica que muchos piensen que se originaron en Roma. Se cree que fue Marco Polo, en el siglo XIII, el primero que introdujo recetas de helado en Italia después de uno de sus viajes a Oriente. Incluso hay quien afirma que el nombre de "polos" se puso en homenaje al aventurero Marco Polo...

Durante los siglos XVI y XVII, la costumbre de tomar helado se fue extiendo por toda Europa, principalmente en las cortes de España, Francia e Inglaterra. En 1660 apareció la que está considerada como la primera heladería de la historia: era el parisino "Café Procope", regentado por el siciliano Francesco Procopio, quien inventó una máquina con la que obtenía una crema parecida a los helados actuales. 

A partir del siglo XVIII, los helados se popularizaron y empezaron a aparecer recetas en libros de cocina. También llegaron a América del Norte: en 1770, el genovés Giovanni Bosio abrió la primera heladería de Nueva York. Pero fue gracias a Nancy Johnson que el helado se industrializó, ya que, en 1846, esta estadounidense inventó la primera heladora automática. 


Desde entonces, el helado se ha convertido en uno de los postres favoritos en todo el mundo. Un producto de consumo obligado en las visitas a Italia, complemento ideal para pasear por el centro de Florencia, recorrer los canales de Venecia o descubrir los secretos que se esconden en los pequeños pueblos de la costa siciliana... En cucurucho o en tarrina, de chocolate, stracciatella, pistacho o de limón, como el de la canción de Paolo Conte, cualquier momento, lugar y sabor es bueno para disfrutar de un buen helado italiano.