Mostrando entradas con la etiqueta Sicilia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sicilia. Mostrar todas las entradas

8 de diciembre de 2014

Arancini vs Supplì, no es lo mismo...

¿Mar o montaña? ¿Coca-Cola o Pepsi? ¿Madrid o Barcelona? ¿Cuántas veces nos han hecho preguntas de ese tipo? Ésas que no dejan lugar a un "bueno, depende... Creo....", ésas que levantan pasiones y odios a partes iguales. No, ante estas cuestiones, solo te queda decantarte por un lado y defenderlo. 

Algo así ocurre con los arancini y los supplì, dos antipasti italianos que pueden confundirse fácilmente pero que, como dice la canción, "no es lo mismo, es distinto". 

¿Arancini o supplì

Por su aspecto,  son parecidos y recuerdan a las croquetas. De hecho, no es difícil ver a turistas españoles decepcionados porque dentro no encuentran bechamel, sino arroz. Pero más allá de eso, la realidad es que supplì y arancini son dos platos bien distintos, cuyas diferencias no radican, como dicen algunos, en el nombre que se le pone según la región. 

Los supplì son una receta típica de la cocina romana. Su masa está hecha con una bola de arroz cocido en caldo de carne al ragú (preparada en su propio jugo), a la que se le añade mozzarella y se le da forma oval o redonda. Después, se pasa por huevo batido y pan rallado, para finalmente freírlo en aceite muy caliente. 

Como curiosidad, en muchos restaurantes romanos se los conoce como "Supplì al teléfono", ya que, al comerlos (siempre con la mano, eso sí), la mozzarella crea los habituales hilos del queso. 

El periódico italiano Il Messaggero ha realizado una clasificación con los 10 mejores lugares donde comer supplì en Roma, pero podéis encontrarlos en casi cualquier restaurante o tienda de comida de la Ciudad Eterna. 

Los arancini son una especialidad de Sicilia, llamada así porque la forma y el color recuerdan a las naranjas (arancia en italiano). Estos fritos sicilianos suelen ser redondos, aunque en algunas zonas de la isla tienen forma cónica, y su color anaranjado se debe al azafrán. 

La base es una masa de arroz hervido con huevo batido, mantequilla y provolone, a la que se añaden diferentes ingredientes, se da forma y se fríe.

Los arancini tradicionales llevan ragú, mozzarella y guisantes, aunque la lista de variantes es muy larga: de mantequilla, con mozzarella, jamón cocido y bechamel; de espinacas; "alla norma", con berenjenas; o con productos tan distintos como champiñones, salchichas, salmón, pollo o, incluso, chocolate. 

En la web del periódico digital gastronómico Cronache di Gusto, hay una lista con los mejores arancini de Palermo, aunque se pueden comer verdaderas delicias en toda Sicilia. En Roma, mis favoritos son los de Mondo Arancina, una tienda especializada en productos sicilianos, donde destacan los cannoli, los helados y, por supuesto, los arancini.  

Pero, si no tienes oportunidad de viajar o no puedes esperar a la próxima visita a la "Bota", tranquilo. En pleno centro de Madrid, encontrarás auténticos arancini en "La vita è bella", una de las pizzerías más conocidas de la capital. Si te decantas por los supplì, puedes ir a "Il Cratere del gusto", en la zona de Argüelles (aunque, extrañamente, su receta incluye setas y espinacas). 

Ahora ya solo te queda decidir de que lado estás. ¿Eres de los que prefiere los supplì romanos o te decantas por los arancini sicilianos?

3 de septiembre de 2014

Pasta alla Norma, sabor de Sicilia


..."¿Por qué no se queda a comer conmigo?"
Montalbano sintió un nudo en el estómago. La Señora Clementina era buena y agradable, pero probablemente vivía a base de sémola y patatas cocidas. "En realidad, tengo tanto que hacer..."
"Pina, el ama de llaves, es una cocinera excelente, créame. Ha hecho pasta alla Norma, ya sabe, la que lleva berenjena y ricotta salada". 


Palabras extraídas de "El ladrón de meriendas", el segundo título de la famosa serie sobre el Comisario Montalbano. Novelas escritas por el italiano Andrea Camilleri, en las que se cuentan las andanzas de un policía siciliano amante de la literatura y la buena cocina.

Y tan siciliana como el Etna o los cannoli, es esta pasta alla Norma que le ofrecen a Montalbano. Un plato sencillo de preparar, pero que gustará a todos, incluidos los paladares más exigentes. 

Si buscáis en libros o por Internet, la receta puede variar mínimamente, aunque yo siempre me decanto por ésta que me pasó una buena amiga de Giarratana, un pequeño pueblo perdido en la provincia de Ragusa

Ingredientes: pasta (unos 100/125 gramos por persona), una berenjena, un bote de tomate frito, ricotta salada, ajo, aceite, albahaca, azúcar y sal. 
Preparación: el primer paso es cortar las berenjenas en rodajas, a las que se les añade sal, para que pierdan el agua. 
En una cazuela, se doran los ajos. Cuando estén listos, se añade el tomate y un poco de agua (porque el tomate está concentrado). A continuación, se agrega un poco menos de una cucharada de azúcar, la sal al gusto y la albahaca. Se deja cocer una media hora. 
En otra cazuela, se va cociendo la pasta (lo ideal es que sean espaguetis, aunque va bien con cualquier tipo de pasta). Mientras, se fríen las berenjenas y se dejan reposar. Después se ralla la ricotta (es muy importante que sea un queso salado, para que el plato quede sabroso). 
Cuando ya esté todo hecho, solo quedará emplatar: primero la pasta, a la que se añade la salsa de tomate. Después se colocan encima las berenjenas fritas y, por último, el queso rallado para decorar. 

Espaguetis alla Norma

Por cierto, el nombre de este plato tiene, como casi siempre, su leyenda. Según cuentan, el primero que lo llamó así fue el comediógrafo Nino Martoglio a comienzos del siglo XX. Para Martoglio, esta pasta era una "Norma" y denominarla así, la forma de destacar su calidad, al compararla con la ópera de Vincenzo Bellini.