Dentro de la variada cocina internacional, la gastronomía
italiana es de las más valoradas y extendidas en España. Esa es la propuesta de
Ginos que, en un ambiente informal y decorado con paisajes e iconos de Italia,
presenta una propuesta con los platos típicos del país transalpino.
Ginos es la marca italiana más popular del importante Grupo
Vips. Una franquicia que se encuentra repartida por toda la geografía ibérica y
que, solo en Madrid, tiene unos 40 restaurantes.
Con una carta poco original, Ginos presenta los platos que se
esperan de cualquier restaurante italiano pensados y preparados al gusto de los
españoles. Nombres, eso sí, todos ellos en su lengua materna para darles el
toque italiano que, a veces, falta en los propios productos. La carta ha sido
renovada en los últimos meses pero poco se diferencia de la anterior, excepto
en un par de platos que se han “reinventado” y en la grafía.
Los entrantes son correctos y destacan la bruschetta y el provolone al forno, además de las
cinco ensaladas. Demasiado flojos para un restaurante que
se considera italiano son los risotti, aunque sí merecen la pena los canelones y las lasañas, de lo mejor
de Ginos.
Uno de los principales aciertos de su
carta es la inclusión de la pasta “a modo tuo”, donde es el cliente el que
elige el tipo de pasta que quiere (de grano duro, fresca o rellena) y la salsa
(22 recetas distintas, como carbonara,
bolognesa o frutti di mare).
Algo parecido ocurre con las pizzas, buenas en líneas generales,
de las que se puede escoger entre las especialidades del chef, las
clásicas o al gusto del consumidor, que elige tres ingredientes sobre
una base tradicional. Siguen faltando las pizzas blancas, esas que no llevan
tomate, muy consumidas en Italia y poco conocidas en España.
Poco reseñables son las alternativas a la pasta y la pizza,
que se limitan a cinco platos de carne y pescado. Tampoco lo es la carta de
vinos, donde abundan los caldos españoles y los italianos quedan casi reducidos
al habitual lambrusco.
Los postres son el principal punto débil de Ginos, que no
aprovecha la tradición de dulces de la cocina italiana, con un tiramisú y unos profiteroles que no convencen y unos helados claramente
industriales. Sí se disfruta del café, la mejor forma de terminar una
comida que quiere llamarse italiana.
Dirección: Gran Vía, 43 y varias direcciones. No cierra. Tarjetas: todas.
Precio Medio: 20€ Menú de mediodía: 11,95€
Calificación: 6

